«MI PEQUEÑO NAWFAL»
Es un niño con parálisis cerebral que ha venido este año a nuestro centro. Es magrebí y sólo tiene tres añitos. Es impresionante cómo se ha adaptado al colegio y cómo lo han acogido los compañeros. Los pequeños sí que entienden de acogida y generosidad.
Esta es la verdad fascinante, y al mismo tiempo exigente, que Cristo nos descubre y que su Iglesia continúa presentando incansablemente: «El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe » (Mt 18, 5); «En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25, 40).
(JUAN PABLO II, Evangelium Vitae, 104)