El día parecía que quería contribuir a celebrar con nosotros la fiesta de todas las fiestas: ¡La Pascua!
Amaneció limpio, el cielo parecía un mar en calma y el sol nos recordaba al Sol que había nacido otra vez de la nada. Una temperatura suave, una brisa que parecía acariciar nuestros rostros mientras subíamos despacio hacia la capilla dónde, como cristianos en fiesta, nos reuníamos para celebrar juntos el triunfo de la Vida sobre la muerte.
En la Eucaristía, presentamos al Señor nuestros deseos de ser como Él y le pedimos que nos contagiara de la alegría de la Pascua para poder hablar a todos de cuánto nos ama y llevar esta alegría a las personas que no han descubierto a Jesús como Amigo y como nuestro Salvador.
Como es tradicional, al finalizar la Eucaristía, recibimos ¡el huevo de Pascua! Símbolo de la Vida, de la entrega y donación, que compartimos en nuestros talleres con gran gozo.
El Taller Virgen de la Alegría de Tiana, os desea, con un gran abrazo, una muy Feliz Pascua de Resurrección. |