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| 21
mayo 2009 |
Los
alumnos de 3.º y 4.º de E.S.O. del Colegio San Francisco
de Asís de Madrid
de peregrinación a la Virgen de Fátima |
| Este año
de nuevo, nuestra convivencia de 3.º y 4.º de E.S.O.
la hemos realizado en plan peregrinación.
Las claves del peregrino, despojo, desarraigo de
las comodidades, sacrificio, oración, servicio,
se han puesto de manifiesto en esta convivencia.
Ha llamado la atención por la actitud positiva
frente al otro. |
| Cuando creíamos
que no se podía realizar esta convivencia
por los días ya casi metidos en exámenes
y, porque empiezan a caer indispuestos que no les
permite ir al Colegio, hasta incluso en la Semana
deportivo cultural se lesionan dos, pero ellos decían
yo voy como sea, aunque sea con muletas. |
| Al fin llegó
el día 21 de mayo, y la Santísima
Virgen nos permitió salir tal como estaba
previsto. A las 8:00 salíamos rumbo a Salamanca.
Realizamos una parada por el interés que
ofrece la ciudad y para reponer fuerzas. Después
de dar una vuelta por el centro y localizar la rana
en la fachada de la Universidad y el astronauta
en la Catedral , y de admirar distintos edificios
y disfrutar un rato, marchamos hacia nuestro destino
final. FÁTIMA. |
| Todo el paisaje
se mostraba caprichoso por su belleza en un mes
de Mayo bien florido. Como que nos iba adentrando
poco a poco en el recinto de paz que tiene Fátima.
Pablo VI, nuestro albergue para la estancia de los
días que íbamos a estar. Un lugar
inmenso, inaugurado por Juan Pablo II, con buenas
y cómodas instalaciones para lo que nosotras
queríamos. Tras el reparto de habitaciones
y las primeras normas, en unos momentos ya estábamos
saludando a la Santísima Virgen, nuestra
Madre. Aquello tan inmenso parecía perdernos,
y en una capillita (la Capellina) allí estaba
Ella recordándonos, cómo a los
pobres y humildes sacia de bienes, ya que
en aquella inmensidad, casi inadvertida, era el
centro de atención de todos los que pululábamos
por allí, todos me llamarán
Bienaventurada todos confluíamos alrededor
de la Madre, unos seguros y gozosos iban a su cita,
otros, un poco más despistados llegamos a
la casa sencilla de la Madre ¡Qué alegría!
Ya desde ese momento no había otro atractivo.
Después de saludarla nos fuimos a cenar,
para regresar de nuevo a la capellina, donde rezamos
el Rosario y a continuación la procesión
con el Santísimo por ser jueves sacerdotal. |
| En aquella explanada
inmensa como un río de cirios y nuestro dos
lesionados, era todo un espectáculo. |
| No sólo
con muletas, sino con sillas de ruedas para ayudar
a su desplazamiento. Menos mal que las sillas sirvieron
para ayudar y hasta incluso como medio de juego
porque se subían dos y los que podían,
y las muletas ¡pobres muletas!... ayudaron
a todos. |
| Al día
siguiente nos esperaba algo sorprendente, Aljustrel,
el pueblo de los niños; todo un recinto de
paz y belleza; se sentía por todos los rincones
el Ángel de la Paz. No hay palabras para
expresar todo lo que sentimos. Sólo daban
deseos de repetir y repetir el Ave María.
Vimos la casa de Jacinta y Francisco, así
como la de Lucía y bajando un poco, el pozo
donde se le apareció el Ängel. Madre
mía, pisamos tierra de Santos y con la huella
de la presencia celestial. |
| Por la tarde
volvimos a la gran explanada y accedimos a la Capilla
del Santísimo Donde permanecimos un buen
rato adorando y agradeciendo todo lo disfrutado.
El Señor se encargaría de hablar al
corazón de aquellos adolescentes ya que fue
un rato muy intenso. A continuación fuimos
a la Eucaristía. |
| Después
de la cena volvimos al rosario y procesión
para despedirnos de la Madre, y decirle hasta luego,
porque realmente costaba decirle adiós. Si
fuimos con ganas e ilusión, hemos regresado
con más deseos de ser todos mejor. La Santísima
Virgen se ha encargado de dejar su huella en nosotros
y más comprometidos con las peticiones que
hizo la Virgen a los niños. Rezad el Santo
Rosario y haced penitencia. |
| Agradecer a todos
la confianza que nos brindan al darnos el permiso
para realizar este encuentro, el sacrificio y responsabilidad
de los que se lanzaron a esta aventura, y a los
alumnos por lo maravillosos que han sido. Que este
encuentro tan especial lo llevéis en vuestras
vidas y que Ella, siempre, siempre os proteja. |
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