Aunque llevábamos mucho tiempo preparando este gran acontecimiento, los últimos meses de julio y agosto han sido muy especiales para todos nosotros, pues muchas han sido las horas de trabajo: coser, pegar, recortar, decorar, ensayar cantos,… y rezar y ofrecer por el fruto de las Jornadas Mundiales de la Juventud.
Poco a poco, desde la entrada principal hasta cada rincón de la residencia, fuimos engalanando nuestra Casa para recordar a todos que el Papa Benedicto XVI viene a nuestro país a recordarnos lo más esencial de nuestra vida: ¡Cristo nos ama, da su vida por nosotros! Por eso merece la pena entregar la nuestra a Él y a los hermanos…
Los días de preparativos han sido muy emotivos, así que imaginad que cerquita nos hemos sentido del Santo Padre y de todos los jóvenes que físicamente han estado en Madrid… pegados a la tele, a la radio y sobre todo, al Sagrario, hemos vivido, realmente, un “encuentro muy especial con Jesucristo”.
Algunas fotografías en forma de vídeo... |