4 abril 2010
Celebración de la Resurrección del Señor
en Montserrat
Un grupo de 17 hermanas de comunidades en Barcelona, Mataró y Tiana, participaron en Montserrat de la Eucaristía del domingo de Resurrección.
La noche, después de la Vigilia Pascual, había sido corta, no importaba. La solemnidad litúrgica vivida en el marco de aquella Basílica y con tan excelentes liturgistas como son los benedictinos, era excelente objetivo.
Al rayar el alba, como las santas mujeres, las hermanas de Mataró comenzaban la ruta, desde allí a Tiana, se agregaron tres más, y por último a encontrar a las hermanas de la comunidad del «Niño Dios». 17 hermanas, recordando a todas las demás, partían al encuentro de la celebración del Señor Resucitado.
Un solo obstáculo, que no freno, acompañaba el viaje: la lluvia nos acompañaba. Pero finuras de nuestro Esposo, a medida que nos acercábamos a Montserrat la lluvia decrecía; en la santa montaña, ¡ni una sola gota!, sólo volvió cuando montadas en el autobús regresábamos a nuestras casas, donde sí había llovido y hasta tronado.
El día transcurrió prácticamente en la Basílica. Al llegar, después de desayunar, subimos hasta los pies de la Virgen, a felicitarle por la resurrección de su Hijo, a besar su imagen y a encomendarle las necesidades de la Iglesia en este duro tiempo, de la Congregación, y de hermanas, familias, conocidos, apostolados, benefactores,... Unos momentos de oración en su camarín y bajamos a la Basílica para estar cerca, la iglesia se llenó a rebosar.
La celebración ¿qué decir? Se puede imaginar: cantos espléndidos, óptima liturgia, devoción en los asistentes,… En verdad, una gozosa celebración de la Resurrección. Al acabar la escolanía de Montserrat entonó varios cantos, entre ellos un inmejorable Aleluya de Haendel, y el esperado Virolai. La escolanía, para estos conciertos, ahora se sitúa en el presbiterio, como siempre, pero totalmente adelantada, junto a los escalones. La nueva situación entendemos es por estar junto al recién estrenado órgano de la Basílica. Situado junto al presbiterio, al lado izquierdo de la nave, muy cerca de todos. El nuevo órgano es una construcción monumental de 12,5 metros de altura y 5,5 de anchura, admite hasta 63 registros y 4.242 tubos. Órgano bendecido 15 días antes, el 20 de marzo, y que se inaugurará oficialmente para la fiesta de la Virgen de Montserrat contando con la presencia del cardenal Bertone.
Todo este esplendor nos ayudaba a alabar por su Resurrección a Jesucristo nuestro Esposo.
Después de estos actos, buscar el lugar de la comida, algún paseo, de nuevo con la Virgen y regresar para nuestras comunidades alabando a Dios.