El mes de mayo se lo hemos dedicado a María, nuestra Madre, con mucho cariño. Todos los días los comenzábamos delante de Ella, demostrándole nuestro amor y pidiendo su ayuda a través de nuestras oraciones, cantos y ofrenda de flores.
El día 29, terminábamos el mes de mayo con el Rosario de la Aurora. Un poco de madrugón, pero nos esperaba nuestra Madre y no podíamos defraudarla, Ella se merece todo nuestro amor y sacrificio. A este encuentro respondieron en masa tanto los alumnos como padres y familiares.
Después tuvimos la Eucaristía y al final los alumnos de 2.º de Bachillerato hicieron su consagración a la Virgen. |