Lo que Dios ve
Su vida en sociedad es la propia de su edad y de su posición.
Gran parte de sus ocupaciones se centran en la atención a los necesitados y las prácticas de una intensa vida cristiana.
Se dice que Carmen quiere ingresar en el convento de las Carmelitas Descalzas.(5)
Parece que Dios está haciendo con ella como cuando te encuentras en un arriate, entre muchas flores, una que es especial: la cuidas, la mimas, estás al tanto de cualquier hierbecilla que sale, y luego… la trasplantas… porque sí, porque la quieres para ti… porque te gusta más… ¡qué sé yo!…
Pero no podrá hacerlo.
¿Que no está de Dios?
Quizá, por el momento, no; sólo por el momento.
Dios sabe esperar, y en cada compás de espera su silencio elabora nuevas maravillas…
Plaza de las Carmelitas Descalzas
Plaza de las Carmelitas Descalzas.
«Mis pensamientos no son vuestros pensamientos,
ni vuestros caminos son mis caminos, dice el Señor»
Is. 55,8